Guía completa de accesorios de yoga: Qué son y cómo usarlos para mejorar tu práctica

accesorios yoga

Es muy probable que, al entrar en una sala de yoga por primera vez, hayas visto una estantería llena de ladrillos de colores, cinturones y cojines cilíndricos. Y también es probable que hayas pensado: «eso es para los que no tienen flexibilidad» o «yo no necesito ayuda». Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

Existe un falso mito muy extendido que dice que usar accesorios de yoga (o props) es hacer trampa o una señal de debilidad. La verdad es que los practicantes más avanzados y los profesores experimentados son precisamente quienes más los utilizan. No son muletas para sostenerte, sino herramientas inteligentes diseñadas para profundizar en tu alineación, evitar lesiones y descubrir sensaciones nuevas en posturas que creías conocer.

En estilos técnicos como el Yoga Iyengar o pasivos como el Yin Yoga, el material es parte fundamental de la sesión. En esta guía vamos a explorar los tres accesorios básicos que transformarán tu práctica y cómo sacarles el máximo partido desde el primer día.

El Bloque de Yoga: Tu extensión de brazos

El bloque o ladrillo es, sin duda, el accesorio más versátil que existe. Su función principal es «subir el suelo» hacia tus manos. Muchas veces, por intentar tocar el suelo en una flexión o en una postura de pie, sacrificamos la rectitud de la espalda o colapsamos el pecho, perdiendo todos los beneficios de la asana.

bloque de yoga

Al colocar una mano sobre un bloque, ganas esos centímetros extra que te faltan para mantener la columna alineada y respirar con libertad. Son especialmente útiles en posturas de equilibrio como Ardha Chandrasana (Postura de la Media Luna), donde la estabilidad es clave. Si usas un bloque bajo tu mano de apoyo, podrás abrir la cadera y el pecho con mucha más seguridad y elegancia. Mira aquí cómo se realiza Ardha Chandrasana.

En cuanto a materiales, encontrarás bloques de espuma (ligeros y suaves) o de corcho y madera (pesados y firmes). Para posturas de pie donde necesitas cargar peso y sentir estabilidad, el corcho es la mejor opción. La espuma es preferible para posturas sentadas o para colocar bajo las rodillas si tienes sensibilidad o molestias al apoyarlas en el suelo.

El Cinturón de Yoga: Ganando extensión

Si los bloques son extensiones para tus brazos, el cinturón es la extensión de tu flexibilidad. Es habitual sentir frustración cuando, en una flexión hacia delante, nuestras manos no llegan a sujetar los pies. El error común es encorvar la espalda y tensar los hombros para llegar a toda costa, creando una tensión innecesaria en el cuello.

cinturon de yoga

El cinturón actúa como un puente que conecta tus manos con tus pies. Al pasar la cinta por las plantas de los pies, puedes mantener la espalda recta y los hombros lejos de las orejas, trabajando la flexión desde la cadera, que es donde realmente debe ocurrir el movimiento. Poco a poco, podrás ir caminando con las manos por el cinturón a medida que tus isquiotibiales se alarguen.

También es una herramienta fantástica para trabajar la apertura de hombros o para «atar» los brazos en posturas invertidas y asegurar que los codos no se abran más de la cuenta. Usar el cinturón te enseña la dirección correcta del esfuerzo y te permite permanecer en la postura más tiempo respirando con calma.

El Bolster: El arte del descanso profundo

El bolster es ese cojín alargado y firme que parece una almohada gigante. Es el rey indiscutible del Yoga Restaurativo, un estilo enfocado en la relajación total del sistema nervioso. A diferencia de los bloques o el cinturón, que suelen usarse para activar y alinear, el bolster se usa para soltar y rendirse.

bolster yoga

Su uso más delicioso es colocarlo a lo largo de la columna vertebral para tumbarte boca arriba sobre él. Esta posición abre el pecho de forma pasiva, contrarrestando la postura cerrada que adoptamos al trabajar frente al ordenador. Al tener soporte completo, el cuerpo entiende que es seguro relajarse y los músculos sueltan la tensión acumulada sin que tengas que hacer ningún esfuerzo.

¿Qué necesito para empezar en casa?

No necesitas comprar todo el catálogo de la tienda para empezar a practicar con seguridad en tu salón. Con una buena esterilla antideslizante tienes la base, pero si quieres invertir en un «kit de iniciación» inteligente, te recomendamos priorizar por orden de utilidad:

  1. Dos bloques: Mejor tener dos iguales para posturas simétricas o para usarlos en diferentes alturas.
  2. Un cinturón: Puede servirte cualquier correa de tela rígida que tengas en casa al principio.
  3. Mantas: Puedes usar las mantas firmes de tu sofá para sustituir al bolster o para dar altura a tus caderas en posturas sentadas como Sukhasana.

Recuerda que el yoga es un camino de autoconocimiento y los accesorios son tus aliados en ese viaje. Usarlos no te hace menos capaz; al contrario, demuestra que tienes la sabiduría suficiente para escuchar a tu cuerpo y darle exactamente el soporte que necesita para crecer.

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